Tánatos

Se acababa su tiempo ya. Se notaba en su mirada. Había llegado el momento de la despedida. Le tendió su mano y sintió el contacto glacial. Un escalofrío le recorrió la columna vertebral. No, no podía ser, no era forma de terminar, miró su rostro, pero no vió nada, sus ojos estaban vacíos. De pronto, decidió enfrentarse a la situación y le dijo:”No me iré contigo, no ha llegado el momento, tengo mucho que aprender”. Entonces le arrebató la guadaña y su sombra se desvaneció. mmhr, 2008

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Acerca de mmerhum12

Me gusta leer, me gustan los libros, no puedo prescindir de la música. Aprender a escribir es un reto. Me dedico a la enseñanza. Soy profesora de Geografía e Historia en un instituto de secundaria obligatoria y postobligatoria. Intento disfrutar con mi trabajo y, a veces, lo consigo.
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