El opositor

¡Cuántas veces nos quedamos sin palabras! Sentimos la necesidad de expresarnos, de decir aquello a lo que le hemos dado tantas vueltas, aquello que habíamos pensado detenidamente y cuando llega el momento , sí, nuestros labios parecen estar sellados. Te sientes mal, cada vez peor y te gustaría desaparecer sin que se notara. ¿Miedo escénico? ¿Timidez? ¿Mala Memoria? Por ejemplo, suele pasar en las oposiciones.

– Bueno, ejem, yo, ejem…Sí, yo, ejem. Sí, disculpen, es que estoy un poco nervioso – Enseguida empiezo.
El tribunal, con cara de póquer, mira al opositor (todos los miembros menos uno que está intentando poner en marcha el aire acondicionado).
Cuando Ud. quiera -dice el presidente.
El opositor comienza:
“El presente documento se refiere a la programación de la asignatura de Historia de 4º de ESO (la Historia es una materia obligatoria de 4º de ESO), de la asignatura de Ciencias Sociales, Geografía e Historia y ha sido realizado en base a las siguientes referencias legislativas (nacionales y autonómicas):
La Ley Orgánica de Educación 2/2006 de 3 de mayo, bla,bla bla…”
Al tercer bla, el secretario se acuerda de que su suegra se viene a veranear con ellos en agosto y le entra un poco de mala leche.
El opositor que ya ha encarrilado su exposición advierte que la chica que forma parte del tribunal está bastante buena, pero no quiere distraerse ya que va a perder el hilo, así que se pone a mirar al presidente y “el currículo incluirá en nuestra Comunidad el fortalecimiento del respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales y los valores que preparan al alumnado para asumir una vida responsable en una sociedad libre y democrática, como elementos transversales. Bla, bla, bla…”

El presidente tiene gases porque ha comido muy rápido y no está haciendo bien la digestión, le dice a la compañera que tiene que ir al servicio un momento y ella le dice que vaya rollo que está soltando el fulanito este.
A todo ésto, el aire acondicionado sigue sin funcionar, son las 4:30 de la tarde, mes de julio, en algún lugar de la geografía andaluza. Los sudores le caen a todos los presentes.
El opositor se da cuenta que sólo le está escuchando uno, lo sabe porque le mira atentamente, ¡NO!, acaba de cerrar los ojos, se está durmiendo. El pobre continúa su exposición: “Conocer las bases de la Revolución industrial, las nuevas fuentes de energía, los sectores industriales, la revolución de los transportes, la organización del movimiento obrero y las nuevas ideologías: marxismo, anarquismo e internacionalismo. Bla, bla, bla…”.
El presidente, con cara de felicidad, entra en la sala y ocupa su lugar.
El aire acondicionado hace un amago, parece que funciona, pero, ¡oh! a los cinco minutos se calla. Los miembros del tribunal empiezan a abanicarse con los papeles que tienen en la mesa.
El opositor bebe agua y prosigue: “Realización de tareas en grupo y participación en debates de actualidad de contenido histórico, manteniendo una actitud constructiva, tolerante y solidaria. Elaboración, análisis y comentario de mapas, gráficos, diagramas, etc., de contenido histórico, y utilización de procedimientos generales elaborados por las Ciencias Sociales. Bla, bla, bla…”
El secretario se levanta y abre la puerta y las ventanas, la atmósfera es asfixiante. Parece que entra un soplo de aire, caliente. Siguen abanicándose. El opositor se ha bebido la botellita que traía y tiene el pobre la garganta seca. “Por favor, ¿podrían darme un vaso de agua?” – dice muy apurado. Al momento, la chica se levanta y le llena un vaso de la botella grande que tiene en la mesa, se acerca y se lo da, diciéndole :”Venga, hombre, que ya estás terminando, te quedan cinco minutos”
¡Cinco minutos! -piensa el opositor- y tengo que decir un montón de cosas todavía. Y continúa: “la programación debe asegurar un nivel mínimo para todos y atender a la diversidad con medidas de refuerzo y/o ampliación y también de recuperación, adaptando el currículo a la realidad del alumnado. Bla, bla, bla…”

Ha acabado su tiempo- comenta el secretario.
Muchas gracias, por su paciencia y espero no haberles aburrido – contesta, despidiéndose el opositor.
Sale del aula y respira, por fin ha terminado y piensa si aprobará. Pronto, se olvida del mal trago y se mete en el bar de enfrente a tomarse una caña de cerveza.
El tribunal debate que nota ponerle, sólo uno de los cinco ha escuchado atento, aunque era un rollazo, y dice que un 6; el secretario, que no ha oído nada más que un poco, dice que un 4; la chica dice que un 4 también; el presidente y el otro miembro que queda le dan un 3. Nota media: 4.
Este año tampoco tendrá suerte el opositor, tendrá que tener paciencia y probar dentro de dos años otra vez. Mientras seguirá viviendo con sus padres, que le volverán a cantar cumpleaños feliz por su 38 aniversario.
P.D. Dedicado a todos los que estáis pasando por ese trance, del cual tengo sobrada experiencia, durante muchos años fui opositora y me avalan. No desesperéis y tened paciencia. merhum, 29 Jun 2009

Safe Creative #0911194905142

Anuncios

Acerca de mmerhum12

Me gusta leer, me gustan los libros, no puedo prescindir de la música. Aprender a escribir es un reto. Me dedico a la enseñanza. Soy profesora de Geografía e Historia en un instituto de secundaria obligatoria y postobligatoria. Intento disfrutar con mi trabajo y, a veces, lo consigo.
Esta entrada fue publicada en Relatos y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s